jueves, 18 de noviembre de 2010

Frustración

sentía ganas de vomitar, era la rabia, la pena y la impotencia oprimiéndome y arañando mi garganta. cerré los ojos e intenté imaginar un mundo mejor, pero acto seguido me levanté con ira y corrí hacia la pared para descargarlo todo, pegué puñetazos en ella, patadas, escupía, lloraba y gritaba, hundiendo mis uñas en mi rostro para tapar la vergüenza que se adueñaba de todo mi ser.
cuando me cansé de pegarle al frío muro, me senté de nuevo en la cama, los nudillos destrozados, sangrando, y algún que otro dedo roto, eso sin contar los dedos de los pies.
dolorida físicamente, pero el verdadero dolor se encontraba dentro de mi. parecía descanso sin más el mio, porque me volví a levantar y con rabia cogí todos los cuadros que estaban dentro de la habitación estrellándolos contra el suelo, los cristales salpicaban por todas partes, haciéndome un pequeño corte en la ceja derecha, todos los jarrones que pillaba a mi paso quedaban reducidos a pequeños fragmentos dejando en el suelo un bonito cuadro de rosas y agua esparcidas... la música a todo volumen, el cuarto quedaba poco a poco destrozado, cogí mis pinceles y mi pintura y con ira me dispuse a mezclar la pintura.
mojé el pincel más grueso que tenía con un golpe, y dejándome llevar por la melodía comencé a pintar la pared, así me tiré largo rato, plasmando los trazos de mi alma reflejados en mi comportamiento.
paré para descansar de nuevo, llorando, con las manos rotas y llenas de sangre, y ahora, me dediqué a verter la pintura contra la pared arrojando los botes de pintura con fuerza, salpicando las gotas de pintura por toda la habitación... y con un cristal que había roto por el suelo, me corté un poco en el dedo, y pude terminar mi obra maestra dibujando con dolor y delicadeza una fina línea con mi sangre...
me caí rendida de rodillas y mirando a la nada, ese dibujo, que en cuestión de minutos había logrado, todo roto, auténtico caos, pero , mi alma estaba aún más rota, y era imposible de reconstruir, porque después de aquello nunca pude conciliar el sueño...
El mundo se muere, se consume lentamente entre los vapores de la contaminación, la gente se muere de hambre y enfermedades, múltiples catástrofes arrasan con la vida de los más necesitados, terremotos en mi interior... se convulsiona el oxigeno dentro de mi... suspiré... el mundo se muere, susurré...
el mundo se muere y nosotros seguimos aquí sin hacer nada. de nuevo miré mi dibujo...
deseé no haber nacido nunca... nunca elegí ser parte de los depredadores que acabarían con el planeta...
después de ese día todo había  cambiado en mi vida, como tantos días miraba las noticias, ... la muerte me cogía por sorpresa... mis ojos se cerraban... y cuando yo morí la tierra lo hizo con migo, sin dejar rastro de existencia.
la nada me envolvía y entonces nunca supe del dolor.

1 comentario:

  1. curiosamente hoy e soñado contigo. no se si vendras este finde. espero verte y asi te lo cuento. un beso

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