sábado, 16 de octubre de 2010

CARTA PARA MI SUBCONSCIENCIA




Apenas si he dormido esta noche, algo así como una hora, que no es mucho, pero lo suficiente para mantener mis emociones a ralla.
Ahora me pican los ojos, podría decir que el sueño me acosa, pero las lagrimas de hace unas horas también causaron sus estragos, más el sueño, es un gran factor.
Y si, mi querida conciencia, me dirijo hacia usted porque se me ha sido encomendado pensar. Suelo pensar durante todo el día, pienso que bonito es ir a la facultad y ver a esas personas que tanto te llenan , es curioso encariñarse tanto de alguien cuando apenas si le conoces hace dos semanas, pienso en qué podría hacer de comer cuando llegase a casa, o simplemente que canción me apetece escuchar en “X” momento. Sin embargo a estas horas de la noche mi mente quiere relajarse, solo porque ya no da más de sí, pero esta noche tengo que pensar…

XVI/X/2010

Dearly beloved

Que triste es pensar en tirar la toalla, decir adiós…
Que triste pensar en el pasado henchido de rencor…
Tristes son mis lágrimas cansadas de tanto amarte,
Mis manos ya no tienen nada más que darte.
Ahora, que el tiempo ha transcurrido,
Ahora que la distancia deja huella en su caminar,
Pienso en todo lo que hemos vivido,
Y en lo que nos quedaba por andar.

Cierro los ojos… me transporto a otro lugar…

Olor suave, dulce y penetrante, me recuerda tanto al de tu piel…
Necesito cerca esos rojos labios capaces de calmar mi sed.
Que bello acariciar tu espalda con la punta de mi dedo,
Que hermoso contemplarte tumbado, observar tu cuerpo desnudo,
Que sencillo enredar mi mano entre tu pelo,
Que sensación sentir tus caricias… y es que te juro,
Ningún ángel se puede comparar a tu belleza,
Caíste del cielo, y te aferré entre mis brazos,
Besé tu frente, y me agarré al por siempre con destreza,
Ángel mío, perfecto el pintor que te dibujaron con sencillos trazos…

Mágicos recuerdos se llenan ahora de tus mentiras,
Quiero despertar de esta eterna y dolorosa pesadilla,
¿Qué puedo decirte?
Si es que te amo, te he amado tanto… y ahora tengo que decir adiós…
¿Cuánto tiempo más nos quedaba?, quien sabe, el amor puede ser como una canción, intenso pero de corta duración…
Nada gano derramando estas lágrimas, pero es sencillo llorar cuando se trata de ti,
No quiero saber a que lugar se fue nuestra ilusión
No quiero preguntarme cual fue el error,
Todo es efímero, nada es inmortal, quisiera decirte un por siempre como antes,
Pero quizá nuestra historia ha marcado su punto y final.

 a veces se hace tarde, y las lagrimas más amargas se convierten en las más dulces.




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